Accesibilidad: el mínimo que no puedes saltarte
Cuatro cosas que cubren casi todo
Elementos correctos. Un botón es un botón, un enlace es un enlace, encabezados en orden descendente. Un div con un manejador de clic no es accesible por teclado ni lo anuncia un lector de pantalla.
Contraste y tamaño. Texto gris claro sobre blanco es el problema más común, y se resuelve cambiando una variable de color.
Teclado. Recorre todo el flujo solo con Tab. Si no puedes cerrar una ventana emergente o llegar a un botón, eso bloquea.
Texto alternativo y formularios etiquetados. Una descripción para cada imagen con significado, una etiqueta vinculada para cada campo.
Qué comprobar y cómo
Una herramienta automática atrapa cerca de un tercio de los problemas y vale la pena en cada construcción. El resto lo atrapas en dos comprobaciones manuales cortas: un recorrido con teclado, y hacer que un lector de pantalla lea una página central.
La comprobación manual tarda quince minutos por página y revela cosas que ninguna herramienta verá; por ejemplo, que el orden de tabulación salta entre zonas.
Por qué también compensa comercialmente
Las mismas correcciones mejoran el uso en móvil, al sol y con conexión lenta. Y en muchos lugares, la accesibilidad de sitios web es además un requisito normativo; conviene aclarar tu situación con quien esté cualificado.
En profundidad
Construye los componentes base una vez — botón, campo, diálogo, menú — con gestión de foco y roles correctos, y no permitas que se reescriban en cada pantalla. La accesibilidad se logra a nivel de sistema, no en el punto de la corrección aislada.