Web y frontend · Avanzado

Rendimiento en el navegador: qué frena de verdad un sitio

En una línea: En la mayoría de los sitios lentos el culpable no es el código sino el peso: imágenes grandes, fuentes y scripts de terceros.

Los tres sospechosos habituales

Imágenes. Un archivo de tres megabytes mostrado a 400 píxeles es el desperdicio más común de la web. Sirve en tamaños ajustados, en formatos modernos, y con carga diferida para todo lo que esté bajo la línea de plegado.

Fuentes. Cuatro pesos en dos familias añaden espera y parpadeo del texto. Dos casi siempre bastan.

Scripts de terceros. Analítica, chat, píxeles de marketing. Cada uno parece pequeño; juntos suelen ser la mayor parte del tiempo de ejecución. Cuéntalos una vez al trimestre y borra lo que nadie mira.

Medir lo que el usuario siente

Tres cosas importan al usuario: cuándo apareció el contenido principal, con qué rapidez respondió la página al primer toque, y cuánto se desplazó la disposición durante la carga. Las dos primeras son conocidas; la tercera es la causa número uno de una sensación de sitio barato.

Mide en un dispositivo de gama media y en red móvil, no en tu máquina de desarrollo con fibra.

Mejoras en orden descendente de retorno

Compresión y entrega desde una red; dimensiones explícitas para las imágenes para evitar desplazamientos; diferir los scripts no necesarios para el primer pintado; dividir el código para que cada página cargue solo lo que necesita.

En profundidad

Fija un presupuesto de rendimiento — un peso máximo de página y un número de peticiones — y hazlo cumplir en la construcción. Sin presupuesto, el sitio se vuelve pesado en silencio a lo largo de meses, y cada añadido aislado siempre parece insignificante.