Diseño adaptable sin dolor
Pequeño primero
Un diseño que empieza en el escritorio y encoge siempre produce compromisos; uno que empieza en el teléfono y crece produce una jerarquía clara de importancia. En una pantalla estrecha no hay sitio para lo no esencial, y ese es justo el ejercicio que toda interfaz necesita.
En la práctica: una columna, tipografía legible y áreas de toque lo bastante grandes para pulsar con el pulgar.
Puntos de ruptura por contenido
No elijas puntos de ruptura por modelos de dispositivo: la lista cambia cada año. Ensancha la ventana hasta que la disposición empiece a verse mal, y pon el punto ahí.
La mayoría de las disposiciones modernas necesitan dos o tres puntos de ruptura en total. Si tienes siete, lo más probable es que estés dibujando pantallas en vez de definir comportamiento.
Qué se rompe de verdad
Tablas anchas, imágenes con proporción fija, títulos largos en hebreo que se parten de forma fea, y menús que desaparecen. Cada uno tiene una solución simple: desplazamiento horizontal declarado para una tabla, una proporción definida y un corte de palabra controlado.
En profundidad
Comprueba también los ejes que se olvidan: una pantalla muy ancha con líneas demasiado largas para leer, zoom al 200 por ciento y modo horizontal en el teléfono. Los tres son más comunes de lo que parece, y los tres se rompen en sitios probados solo a dos anchos.